Libertad o infierno
Estaba en el aeropuerto, esperando que pasaran esas horas de espera interminables.
En realidad no sabía si quería que pasaran. Mientras estaba allí no tenía que afrontar la realidad. No debía pensar como seguir adelante solo, sin ninguna perspectiva y sin ningún proyecto. Esto era algo que los dos sabían que podía pasar:que uno de los dos quedara por el camino.Lo habían hablado, pero siempre eran cosas que parecía imposible que sucedieran. Sin embargo, ahora estaba frente a esas hipótesis hechas realidad. Y por más que buscó en su memoria, no logró encontrar cuales habían sido las soluciones que habían manejado en aquel momento.
Miró distraídamente la pista donde los aviones esperaban para levantar vuelo. Por los altoparlantes se daba el segundo llamado para abordar su vuelo.
“Es la hora de partir ,la dura y fría hora
Que la noche sujeta a todo horario” (*)
La imaginó a su lado, partiendo junto a el, para empezar a construir juntos el futuro que habían soñado. Pero no estaba allí. La había perdido ¿Sería posible que sobreviviera a aquel infierno?
Otra vez la voz llamándolo a abordar.
“Es la hora de partir. Oh, abandonado!” (*)
No quería irse, pero los hombres uniformados que lo acompañaban lo tomaron cada uno de un brazo y lo obligaron a levantarse y a embarcar.
(*) Extraído de "20 poemas de amor y una canción desesperada " de Pablo Neruda.
En realidad no sabía si quería que pasaran. Mientras estaba allí no tenía que afrontar la realidad. No debía pensar como seguir adelante solo, sin ninguna perspectiva y sin ningún proyecto. Esto era algo que los dos sabían que podía pasar:que uno de los dos quedara por el camino.Lo habían hablado, pero siempre eran cosas que parecía imposible que sucedieran. Sin embargo, ahora estaba frente a esas hipótesis hechas realidad. Y por más que buscó en su memoria, no logró encontrar cuales habían sido las soluciones que habían manejado en aquel momento.
Miró distraídamente la pista donde los aviones esperaban para levantar vuelo. Por los altoparlantes se daba el segundo llamado para abordar su vuelo.
“Es la hora de partir ,la dura y fría hora
Que la noche sujeta a todo horario” (*)
La imaginó a su lado, partiendo junto a el, para empezar a construir juntos el futuro que habían soñado. Pero no estaba allí. La había perdido ¿Sería posible que sobreviviera a aquel infierno?
Otra vez la voz llamándolo a abordar.
“Es la hora de partir. Oh, abandonado!” (*)
No quería irse, pero los hombres uniformados que lo acompañaban lo tomaron cada uno de un brazo y lo obligaron a levantarse y a embarcar.
(*) Extraído de "20 poemas de amor y una canción desesperada " de Pablo Neruda.

2 Comentarios:
gracias por tu comentario en mi pagina... lo que te gustó de la reflexion esta muy bien tambien... al parecer te gusta mucho neruda e isabel allende, buena eleccion
Por
ser, A la/s
1:26 a. m.
me estremeció! ... parecido a tantas historias que vivimos o nos contaron, que todavía nos conmueven.. parece ayer nomás ese horror que no se nos borra.
Por
Ana, A la/s
10:46 p. m.
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